Refinanciar las deudas de la empresa: cuándo tiene sentido y cómo prepararlo

Refinanciar tiene sentido cuando ordena la caja de una empresa que es rentable pero tiene demasiadas cuotas a la vez, y no tiene sentido cuando solo aplaza un problema que no se arregla con más plazo. Le explicamos cuándo conviene, qué mira la entidad y cómo preparar el cuadro de sus deudas antes de pedirlo.

La respuesta corta: cuando le permite pagar mejor, no solo pagar menos al mes

Refinanciar es sustituir deudas que ya tiene por una o varias nuevas con otras condiciones, normalmente un plazo más largo o una sola cuota. Tiene sentido cuando le ordena la caja y le da margen para trabajar. No tiene sentido cuando solo aplaza el problema: una cuota más baja suele significar pagar más intereses en total, y no arregla un negocio que pierde dinero.

Si quiere ver su margen antes de hablar con el banco, puede calcular cuánto podría pedir su empresa. La decisión de aceptar o no la nueva operación es siempre de la entidad financiera. ROUZ estudia el caso, lo prepara y orienta, pero no puede asegurar el resultado.

Refinanciar, reunificar y renegociar: no son lo mismo

  • Renegociar es pedir a su banco cambiar las condiciones de una deuda: ampliar el plazo, pedir carencia (unos meses solo con intereses) o cambiar el tipo.
  • Reunificar es juntar varias deudas en una sola, con una sola cuota. Se hace a veces en la misma entidad y a veces cambiando de banco.
  • Refinanciar es el término general: una operación nueva que sustituye a las anteriores.

En la práctica, las tres cosas se mezclan. Lo importante es saber qué deudas entran, cuánto debe de cada una, a qué tipo y cuánto cuesta cancelarlas antes de tiempo.

Cuándo tiene sentido

  • Tiene demasiados productos a la vez (varias pólizas, préstamos y leasing) con cuotas que se solapan y le aprietan la caja, aunque el negocio en sí sea rentable.
  • Su actividad es estacional o ha tenido un bache puntual del que se ha recuperado, y necesita ajustar las cuotas a lo que realmente ingresa.
  • Usa una póliza de crédito para financiar lo que debería ser un préstamo: pagar con una línea que se renueva cada año una inversión a largo plazo es frágil, porque la entidad puede no renovarla. Consolidar esa deuda en un préstamo con plazo es más estable. Lo explicamos en póliza de crédito o préstamo.
  • Quiere mejorar condiciones porque las que firmó eran peores que las que podría conseguir hoy.

Cuándo no tiene sentido

  • Cuando la empresa pierde dinero de forma continuada y la refinanciación solo la mantiene a flote unos meses.
  • Cuando la nueva cuota es más baja solo porque el plazo es mucho más largo y el coste total sube más de lo que usted gana en respiro.
  • Cuando ya hay impagos en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) o con Hacienda o la Seguridad Social: ahí hay que pensar primero en regularizarlo. Si la empresa estuviera en una situación de insolvencia, consulte cuanto antes con un abogado.

Qué va a mirar la entidad

Cuando estudia refinanciar, la entidad se hace las mismas preguntas que ante una financiación nueva, pero con más lupa: si el negocio genera suficiente para pagar las cuotas, cuánta deuda tiene en relación con lo que gana y con su patrimonio, cómo ha pagado hasta ahora y qué garantías puede aportar. Lo detallamos en qué mira el banco antes de prestar a una empresa.

No hay una ratio oficial obligatoria: cada banco aplica la suya. Como orientación según nuestra experiencia con las entidades, la deuda bancaria no debería superar entre 2,5 y 3,5 veces el EBITDA (el resultado de explotación más las amortizaciones: lo que genera la actividad antes de intereses, impuestos y amortizaciones), y el resultado debería cubrir las cuotas entre 1,25 y 1,5 veces. Y sobre el endeudamiento respecto al patrimonio neto, como orientación, bajo hasta 1,5, moderado hasta 3 y alto por encima. Son criterios de ROUZ, no normas. Cómo calcularlo, en ratio de endeudamiento de una empresa.

Cómo prepararlo paso a paso

  1. Haga el cuadro de sus deudas. Para cada una, anote la entidad, el capital que queda por pagar, la cuota, el tipo, la fecha de vencimiento y las garantías (avales personales, hipotecas).
  2. Pida el coste de cancelar cada deuda antes de tiempo. Puede haber comisiones por cancelación, que conviene saber antes de decidir qué deudas entran.
  3. Sepa cuánto genera su empresa. Con las cuentas de los últimos ejercicios y una previsión realista de tesorería para el año siguiente.
  4. Regularice lo pendiente. Estar al corriente con Hacienda, la Agencia Tributaria Canaria y la Seguridad Social es casi siempre un requisito. AvalCanarias lo exige expresamente en su línea ICO Crecimiento inversión, según su web de 30 de octubre de 2026.
  5. Compare por coste total, no por cuota. Pregunte cuánto pagará en total por intereses y comisiones con cada opción.
  6. Hable con su entidad actual antes de ir a otra. A veces es más fácil renegociar donde ya le conocen; otras veces conviene cambiar. Un segundo banco suele pedir lo mismo que el primero: cuentas, impuestos y situación de sus deudas.

Un aviso: si un socio o administrador ha avalado alguna deuda con su vivienda, la renegociación puede tener reglas de protección distintas a las de una deuda solo de la empresa (por ejemplo, la Ley 5/2019, de contratos de crédito inmobiliario, que según su artículo 2.1 alcanza al fiador o garante persona física con garantía sobre una vivienda). Consulte su caso antes de firmar. Y si lo que necesita es la hipoteca de una vivienda, tenemos el simulador de hipoteca.

Ejemplo: una empresa que factura 500.000 € al año

Ejemplo con números inventados y redondos, solo para ilustrar la idea. No es una operación real.

Una empresa que factura 500.000 € al año tiene tres deudas: una póliza de crédito, un préstamo de un vehículo y un leasing de maquinaria. Entre las tres suman unos 120.000 € de capital pendiente y 3.000 € de cuotas al mes. La caja está muy ajustada, aunque el negocio gana dinero.

Un banco le propone reunificarlas en un préstamo de 120.000 € a 7 años con un tipo supuesto del 5 %. La cuota bajaría a unos 1.700 € al mes: la empresa respira 1.300 € cada mes. Pero a cambio pagaría en total unos 142.000 € en cuotas, es decir, unos 22.000 € de intereses, y habría que sumar las comisiones de cancelación de las deudas antiguas. Quizá algunas de esas deudas estaban casi pagadas y convenía dejarlas fuera. En este ejemplo, lo sensato sería refinanciar solo las deudas que más aprietan y mantener las que ya van a acabar.

La lección es que la cuota baja es la parte visible; el coste total, las comisiones y qué deudas entran son las decisiones que marcan la diferencia.

Calcule su margen para refinanciar

La calculadora gratuita de ROUZ tiene una opción específica para refinanciar: usted indica sus deudas, marca las que quiere incluir y ve un rango orientativo de cuánto podría financiar con las demás cuotas ya descontadas. Toma un plazo de partida de 7 años y avisa cuando el endeudamiento es alto, por encima de 3 veces el patrimonio neto, un criterio de ROUZ.

Calcule cuánto podría pedir su empresa. Es orientativo y gratuito, no es una oferta ni una aprobación: la decisión es de la entidad financiera. Un asesor de ROUZ revisa su caso si usted lo desea; el estudio de viabilidad y la preparación de la operación tienen honorarios, que se le dan por escrito antes de empezar. Para ver las líneas con apoyo público que pueden ayudar, lea préstamos ICO, AvalCanarias y ENISA, y para el panorama completo, la guía de financiación para empresas y autónomos en Canarias.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa refinanciar una deuda?

Sustituir una o varias deudas por una operación nueva con otras condiciones, normalmente más plazo o una única cuota. Puede ser en su mismo banco o en otro.

¿Se puede unificar varias deudas de una empresa en una sola?

Sí, se llama reunificar. La entidad estudia si la empresa puede asumir la nueva cuota y qué garantías aporta. No siempre se aprueba, y no tiene por qué incluir todas las deudas.

¿Refinanciar sale más caro?

Puede salir más caro en total si alarga mucho el plazo, y hay que sumar las comisiones de cancelar las deudas antiguas. Compare siempre el coste total y no solo la cuota mensual.

¿Puedo refinanciar si estoy en la CIRBE con impagos?

Es más difícil. La CIRBE es el registro del Banco de España con los riesgos que las entidades declaran de sus clientes, y los bancos la consultan al estudiar su petición. Con impagos conviene regularizar primero y hablar con un asesor.

¿Qué ratio de endeudamiento es demasiado alto?

No hay una cifra oficial: cada banco aplica la suya. Como orientación de ROUZ según su experiencia con las entidades, por encima de 3 veces el patrimonio neto se considera alto.


¿Quiere saber cómo trabajamos este tipo de operaciones en ROUZ? Escríbanos o conozca las áreas de ROUZ.

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