La respuesta corta: cobrar hoy lo que sus clientes le pagarán después
El anticipo de facturas es una forma de financiación en la que la entidad le adelanta el dinero de facturas o pagarés que sus clientes aún no le han pagado. Hay tres fórmulas principales: el descuento comercial (le adelantan efectos como pagarés o recibos), el factoring (le adelantan facturas y la entidad puede encargarse del cobro) y el confirming (funciona a la inversa: sirve para pagar a sus proveedores). Se parecen en el fondo, pero cambian en quién asume el riesgo de que el cliente no pague.
La calculadora gratuita de ROUZ estima el anticipo entre el 70 % y el 90 % de lo pendiente de cobro. Es una práctica habitual según nuestra experiencia con las entidades, no un dato oficial: cada entidad fija su porcentaje.
Descuento comercial: adelantar pagarés y recibos
Si sus clientes le pagan con pagarés, letras o recibos, la entidad se los compra antes de su vencimiento, descontando unos intereses y unas comisiones. Llegado el vencimiento, es el cliente quien paga a la entidad. Si no paga, lo normal es que la entidad le reclame a usted la devolución del importe: es lo que se llama con recurso.
Es una línea de uso diario, que se renueva. No es un préstamo que se devuelva en cuotas: el dinero entra y sale según cobra, y se paga por el tiempo en que la entidad le ha adelantado el dinero. Según nuestra experiencia con las entidades, las operaciones suelen ir a 30, 60 o 120 días, según el vencimiento de los efectos. Para los efectos impagados también existe un fichero específico: el RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas), que, según proveedores de información comercial, gestiona una entidad privada del sector bancario (el Centro de Cooperación Interbancaria) y que algunas entidades consultan.
Factoring: ceder las facturas a una entidad
Aquí no se descuentan pagarés sino facturas. Usted las cede a la entidad (o a una empresa especializada), que le anticipa una parte y se ocupa, según el contrato, de gestionar el cobro. Hay dos tipos básicos:
- Con recurso: si el cliente no paga, usted devuelve el dinero adelantado. Suele ser más barato que el factoring sin recurso.
- Sin recurso: la entidad asume el riesgo de que el cliente no pueda pagar, normalmente con límites por cliente y con comisiones más altas. Aun así, suele haber excepciones, por ejemplo si hay una disputa sobre la factura o la mercancía.
Un detalle práctico: en el factoring suele comunicarse a sus clientes que las facturas se han cedido y que deben pagar a la entidad. Algunas empresas prefieren que sus clientes no lo sepan, y entonces puede ser mejor el descuento comercial. Pregunte siempre cómo se informa al cliente, porque afecta a su imagen.
Confirming: pagar a proveedores con más plazo
El confirming se parece a un espejo del factoring. Aquí la empresa que paga es usted, y la entidad confirma el pago a sus proveedores en una fecha. Si el proveedor quiere cobrar antes, la entidad se lo adelanta. Para usted supone, en la práctica, más plazo para pagar sin perjudicar a su proveedor. Para el proveedor supone cobrar antes, normalmente con un coste.
Si usted es el proveedor y su cliente le propone cobrar mediante confirming, puede interesarle: tendrá la factura aceptada y podrá adelantar su cobro. Si usted es quien paga, el confirming le sirve para ordenar sus pagos, pero la entidad lo estudia como una línea de riesgo para usted, de modo que cuenta como compromiso financiero.
Cuánto cuesta y en qué mirarse antes de contratar
Estas líneas suelen tener un coste con varios componentes: los intereses por el tiempo en que le adelantan el dinero, las comisiones (por estudio, por gestión o por cada efecto) y, en el factoring, los servicios añadidos. Como orientación del mercado, según el Banco de España los créditos en cuenta y descubiertos a empresas tenían un tipo medio del 3,82 % en agosto de 2026. No es el tipo exacto de un anticipo de facturas, pero da una idea del nivel de tipos de las líneas de circulante, y hay que recordar que se trata de una media que favorece a las empresas con mejor perfil.
Antes de firmar, pregunte:
- ¿Es con recurso o sin recurso?
- ¿Qué porcentaje de la factura adelantan y cuándo me entregan el resto?
- ¿Qué comisiones hay y sobre qué se calculan?
- ¿Hay un límite por cliente?
- ¿Cómo se informa a mis clientes?
- ¿Qué pasa si mi cliente paga tarde o discute la factura?
Ejemplo: una empresa que factura 500.000 € al año
Este es un ejemplo con números inventados y redondos. No son datos de mercado ni de ninguna operación real.
Una empresa que factura 500.000 € al año tiene en cada momento unos 100.000 € pendientes de cobro, con clientes que pagan a 60 días. Si la entidad le anticipa el 80 % (el centro del rango del 70 % al 90 %), recibe 80.000 € hoy. Con un tipo supuesto del 5 % anual, el coste en intereses de tener esos 80.000 € adelantados 60 días sería de unos 670 €, más las comisiones que se pacten (80.000 × 5 % × 60 ÷ 360).
Para esta empresa, el anticipo sirve para pagar nóminas y proveedores sin esperar a cobrar. No le ha cambiado la rentabilidad del negocio: le ha adelantado la caja. Si el problema fuese que los clientes no pagan nunca o pagan con meses de retraso, o que la empresa pierde dinero, el anticipo solo tapa el síntoma. Ahí conviene mirar antes la póliza de crédito o el préstamo, que explicamos en póliza de crédito o préstamo: cuál necesita su empresa, o reorganizar las deudas, como cuenta refinanciar las deudas de la empresa.
Calcule cuánto podría adelantar
Con la calculadora gratuita de ROUZ puede indicar el importe de sus facturas pendientes de cobro y ver un rango orientativo de cuánto podría adelantarle una entidad. La cifra sale de aplicar entre el 70 % y el 90 % a lo pendiente de cobro, criterio habitual según nuestra experiencia con las entidades. Calcule cuánto podría pedir su empresa y vea cuánto margen le dejarían sus facturas.
Es una estimación orientativa, no una oferta ni una aprobación: la decisión es siempre de la entidad financiera, que estudiará su cartera de clientes y su historial. Un asesor de ROUZ revisa el resultado con usted. Para ver cómo encaja con el resto de productos, puede consultar nuestra guía de financiación para empresas y autónomos en Canarias.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre factoring y descuento comercial?
El descuento comercial adelanta efectos (pagarés, letras, recibos) y casi siempre es con recurso. El factoring adelanta facturas, puede incluir la gestión del cobro y, en su versión sin recurso, la entidad asume el riesgo de impago del cliente.
¿Qué es el factoring sin recurso?
Es el factoring en el que, si el cliente no paga por falta de medios, el riesgo lo asume la entidad y no usted. Suele costar más y tener límites por cliente y excepciones, así que lea qué cubre exactamente.
¿Qué es el confirming y para qué sirve?
Es un servicio en el que la entidad confirma el pago de sus facturas a proveedores en una fecha. Al proveedor le permite cobrar antes si lo desea, y a usted le da más orden y plazo para pagar.
¿Cuánto adelantan por una factura?
Como orientación, entre el 70 % y el 90 % de su importe, según nuestra experiencia con las entidades. Depende de la entidad, del cliente que debe pagar y de si la operación es con o sin recurso.
¿Un autónomo puede anticipar sus facturas?
Sí, siempre que venda a otras empresas o a administraciones y tenga facturas pendientes de cobro. La entidad valorará la solvencia de quien debe pagar y la suya.
¿Quiere saber cómo trabajamos este tipo de operaciones en ROUZ? Escríbanos o conozca las áreas de ROUZ.