Que el operador esté dentro
La pregunta más recurrente del socio inversor que se acerca por primera vez: ¿estáis vosotros dentro de la operación? Es una buena pregunta para hacérsela a cualquier operador. En nuestro caso la respuesta depende de la operación: lo que aporta ROUZ en cada una consta por escrito antes de que el inversor decida. La alineación de intereses no se argumenta: se documenta.
Condiciones claras y por escrito
El segundo punto. El coinversor quiere saber si entra en un tramo distinto al del operador, qué honorarios hay y si existen preferencias a favor de alguna de las partes. No hay una respuesta única: depende de la operación. Lo que aporta ROUZ y lo que cobra constan por escrito antes de que el inversor decida, de modo que cada parte sabe cómo se reparten el resultado y los riesgos. Eso da confianza.
Información clara y periódica
Reporting trimestral con el estado del activo, los ingresos y costes reales, las desviaciones respecto al plan inicial y las decisiones del periodo. Sin sobreproducción de información, pero sin opacidad. La confianza se construye con periodicidad y consistencia.
Plan de salida claro y respetado
Cuándo y cómo se sale, qué pasa si el mercado va mejor o peor de lo previsto, qué mecanismo permite a un coinversor salir antes si lo necesita. Tener estos puntos resueltos antes de entrar evita conflictos cuando llegue el momento de la salida.
Trayectoria comprobable
El socio inversor mira el track record real del operador: operaciones cerradas, retornos efectivamente entregados, capacidad de gestión en escenarios complicados. No basta con un buen folleto: lo que pesa es el histórico que se puede verificar.
¿Quiere saber cómo trabajamos este tipo de operaciones en ROUZ? Escríbanos o conozca las áreas de ROUZ.